Mi gran viaje

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La torre Eiffel y la entusiasta
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miércoles, 22 de abril de 2009

Princesa de corona rota


Caminaba por la calle. Caminaba sola. Llevaba la ropa echa jirones, el pelo enmarañado y la cara llena de golpes.
Fue una princesa hacia tiempo. Lejanos quedaban ya esos tiempos de mimos y cuidados. La princesa había despertado y había decidido conocer todo aquello que le había sido vedado cuando era una niña. Decidió cambiar las bailarinas doradas por los zapatos de tacón negros y los dulces vestiditos rosas por los vaqueros y los escotes.
Conoció a su príncipe azul. Ismael dicen unos que se llamaba, Iván dicen otros… pero en realidad el nombre no nos importa, tan solo queremos saber su historia y la de la princesa. Ella despertó de su aletargo y él estaba allí para esperarla. Su adorable carita de querubín: sus rizos rubios y sus celestes ojos… La arrastraron; a ella y a su sentido común. A su parecer y visto tras los ojos de princesa fueron unos meses maravillosos, a la vista de los plebeyos… la situación no fue ni mucho menos agradable.
“Ven conmigo esta noche” Dijo él. Ella aceptó y se puso todo lo guapa que pudo solo para él. Se marchó de palacio y fue a su encuentro tras cambiar su carroza por un simple autobús público. Al llegar vio que su príncipe no estaba solo y descubrió que no era tan encantador: estaba muy borracho, se había estado metiendo y sus amigotes revoloteaban junto a él en el mismo o en peor estado. Fueron para nuestra princesa unas horas terribles, en las que se dio cuenta de que los verdaderos príncipes azules no existen y que aquel solo era el caballero negro disfrazado de príncipe en su cuento.
Caminaba por la calle. Caminaba sola. Llevaba la ropa echa jirones, el pelo enmarañado y la cara llena de golpes. Su príncipe junto a sus amigos la habían violado y después solo por pura diversión la había golpeado hasta aburrirse.
Ahora es una princesa de nuevo… una princesa de vestido ajado, pelo enmarañado, corona caída y zapatos rotos. Una princesa que será futura reina de un país; país que gobernará junto a su bebé portador de SIDA, igual que su madre y que su querido padre, el príncipe azul.
Es una princesa víctima de su propio cuento de hadas vacío.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Cereales para dos


Ya suena el despertador. Temprano, como siempre. Me destapo y me froto los soñolientos ojos. La luz entra en la habitación lamiendo cada rincón de la estancia con fuerza, regodeándose ante la extinta noche.

Antes de entrar a la ducha pongo la cafetera. A mi hermana le gustará encontrarse el café hecho y el olor del café puro me ayuda a salir adelante. Me recuerda que hay algo más allá de ti y que debo salir a encontrarlo.

El agua resbala por mi cuerpo, suntuosamente. Está fría. Mientras me ducho pienso en ti. El psiquiatra me dijo que no me hacía ningún bien hacerlo, pero aun así lo hago.. Recuerdo tu sonrisa, tus ojos, tu cuerpo, tu olor... sacudo la cabeza y me cubro con una pequeña toalla. Abro el armario y saco unos vaquero, una camiseta y las deportivas. En dos minutos estoy en la cocina, desayunando. Me he sentado con el cuenco de cereales ante mi, pero se me ha olvidado la cuchara. Cuando me doy la vuelta hay dos cucharas en el cuenco y un mensaje al lado de este:


"Te echo de menos aquí"


No puede ser. No hay nadie en casa excepto yo. Me lanzo hacia el bote de pastillas que me recetó el psiquiatra, asustada. Aquello es imposible; estoy sola y no he salido en ningún momento de la cocina. Junto al anterior mensaje está apareciendo otro:


"Ven conmigo"


Sacudo la cabeza, aquellos es imposible. Hace semanas que... que... te fuiste. Hace semanas de tu accidente. Hace semanas que me dejaste. Un grito retumba en mi cabeza:


-"ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO"


Pero he sido yo la que grita, mientras me dejo resbalar hasta el suelo. Ahora, ahora siento tu presencia a mi lado; siento como me rodeas con tus brazos y como me dejo llevar por tu balanceo.


Horas más tarde mi hermana me encuentra en el suelo del apartamento con el bote de calmantes en la mano... vacío.





Solo ha sido un mal sueño... un mal sueño....


domingo, 28 de octubre de 2007

Matame

Matame

En esta noche que se hace larga
Ven hasta aquí y cubre mi rostro de sangre
Que será la última vez que logres verlo
Más si puedes termina con mi vida
De una vez, y no te hagas rogar

Si no me matas lo haré yo
Pero hazlo con amor y con odio
No descubras mi cuerpo
Déjalo como esta, desnudo por dentro

Empieza con un beso
Cerrare mis ojos para no verte jamás
Pero hazlo lentamente
Para no olvidarlo en el más allá

Cogeme de la mano por última vez
Y siente mis caricias
Que ya no serán delicadas

Deja que mi sangre corra
Y fluya ante ti

Termina con mi vida
Sácame el corazón y arrójalo
Por los caminos donde anduvimos juntos

viernes, 15 de junio de 2007

Reina del bisturí


"Oh Reina de los Dolores, que resplandeces de sangre

como un rubí real lanza una llama roja,

los fórceps que te han echado al mundo en un tugurio,

con un signo obsceno te deben haber marcado el pecho.
En tus ojos, donde viaja un reflejo satánico,

el asesinato se agazapa bajo un terciopelo de fuego,

así como en el fondo de un cielo amorosamente azul

entre vientos perfumados flota un mal irónico.

Oh hermana, enfermera de hospital,

para nutrir mejor tus miradas de pájaro de presa

te has hecho al espectáculo repugnante, cruel y lleno de gozo

de la carne que se abre bajo el cuchillo mortal.
En el bullir rojizo y viscoso de vísceras,

de músculos sajados, de tendones desnudos,

de nervios, donde aún vibra un deseo desconocido,

de glándulas extirpadas y de arterias flácidas,
tú hundes tus dos brazos blancos, con avidez,

mientras vaga una leve sonrisa por tus labios,

y, en la cabecera, donde sube la fiebre,

el moribundo te llama y te habla dulcemente.
Pues tu rostro, puro como el mármol, te da,

bajo tu cofia de tela y tu toca negra,

oh, virgen del bisturí, virgen de corazón de hurón,

el resplandor sereno de una Madona.
En tu seno, los estiletes, las pinzas, las tijeras,

la espátula, la sierra equívoca y las sondas,

joyas aterradoras y broches inmundos,

como un ramillete de acero brillan en manojos.
Tus dedos, finos para hundirse en el pus y en las heridas,

han adquirido el filo agudo de los escalpelos;

y el olor de tu cuerpo suave lleva recuerdos

de putrefacción rancia, que es lo que te alegra.
Pues tu alma de monstruo está loca de alegrías

burlonas de la cama donde el moribundo se agita

con las convulsiones de la danza macabra,

y la Muerte tiene para ti una belleza plena de hilaridad.
¿Quién nos explicará tu histeria fúnebre,

pobre mujer, producto de este siglo corrupto?

Se dice que tu beso confunde la voluntad

y transmite a los huesos una lenta caries.
Pero en tu cuerpo viril crece un amor poderoso.

Como un vino orgulloso, lleno de rojo prestigio,

su rico olor de sangre evoca el vértigo

y roe el cerebro más que un pico de buitre.
Por eso, vencido en la coquetería de

tu forma divina y tus negros instintos,

adoro en ti, niña de siniestros Destinos,

el Horror trascendental y lo Extraño".




Mi mundo de soledad

El mundo donde me encuentro sola, donde expreso mis pensamientos cuando nadie me escuchaen momentos en los que me sientos sola.

Para mis amigos aficionados al mundo blogger, espero que os guste esto y que dejeis muchos comentarios.

ATTE: Elfei